Parábola de “Ciego guiando a Ciegos”. Pieter Bruenel el Viejo. 1568.
El conformismo y la sobreabundancia de información han sido los principales factores y artífices de la falta de pensamiento propio del hombre. Actualmente mucha gente se rige y guía por criterios y opiniones impuestos, en muchas ocasiones erróneos como el que se nos representa en este expresivo cuadro. Por ello Zaratustra intima a sus discípulos a que confirmen por si mismos las verdades aprehendidas:
“En tanto llegaron a un cruce de caminos: Entonces les dijo Zaratustra que el quería continuar solo [...] ¡Solo prosigo mi camino discípulos míos! También deberéis emprender vosotros la marcha en solitario. Así lo deseo yo. En verdad os aconsejo: ¡alejaos de mí y preveniros contra Zaratustra! Aún mejor: ¡Avergonzaos de él! Quizás os ha engañado. El hombre que busca el conocimiento no solo debe amar a sus enemigos sino también odiar a sus amigos. Poco agradecimiento se le guarda a un maestro cuando siempre se quiere permanecer discípulo [...] ¡Cuidaros de que no os aplaste una estatua! [...] Ahora debéis perderme y encontraros a vosotros mismos; y cuando me halláis negado, entonces vendré a vuestro encuentro. En verdad con otros ojos hermanos míos, os buscaré entonces; con otro amor os amaré entonces.”
De la virtud dadivosa. Así hablaba Zaratustra. F. Nietzsche.